Pakistán… con otra mirada.

Acabo de regresar de Pakistán y muchos me preguntáis el porqué y mis razones de mi viaje a Pakistán y de la peligrosidad del País. En resumen, he percibido cierta inquietud de la gente por conocer las razones para viajar a Pakistán.

Sinceramente, puedo afirmar que, si bien no es un país para iniciados, el que se decida por viajar a Pakistán, le colmará con creces cualquier expectativa. Es muy fácil. Solo hay que eliminar todos los prejuicios que nos muestran los telediarios, ve, vive, aprende y disfruta de este gran país del subcontinente Indio.

Motivos para ir? De haberlos haylos. El mio era conocer la etnia Kalash, en las estribaciones de la cordillera del Hindu Kush, frontera con Afganistan.

De entrada la naturaleza es inigualable en Pakistán. Muy pocos países del mundo pueden codearse con la naturaleza de Pakistán. Montañas abruptas, hermosos lagos que forman paisajes incomparables. Cruzas Pakistán de sur a norte y pasas del desierto de Thar a las altas cumbres del Karakorum.

Y si hablamos de monumentos? Pakistán es un país con prevalente presencia histórica de pueblos, imperios y civilizaciones que pasaron por su territorio y dejaron su huella tanto en las costumbres como en la religión. Así mismo, en una rica arquitectura y monumentalidad muy presente a lo largo y ancho del actual territorio Pakistaní. Persas, Mogoles, Mauryas y, más adelante la propia época colonial británica, dejaron su impronta.

Majestuosas mezquitas, mausoleos, incluso palacios que os dejarán impresionados. Pakistán es un filón para los amantes de la historia.

Viajar a Pakistán no solo te llevará a conocer las ciudades históricas como Lahore o Karachi, las cuales reúnen gran parte de la monumentalidad, pero también la arquitectura moderna, sobre todo en la capital Islamabad tiene su hueco.

Si os va la arqueología o las ruinas de civilizaciones antiguas, encontraréis tanto museos como joyas arqueológicas como necrópolis o fortalezas de antiguas civilizaciones. Son un buen motivo para viajar a Pakistán y descubrirlas por ti mismo. Lo único en que notaréis algo más caro es en lugares Patrimonio de la Humanidad, museos y demás sitios donde te cobren por tu condición de extranjero, pero tampoco se pasan en el precio.

Y cuando se está en Pakistán, otra cosa que sorprende es su gastronomía. Frecuentemente confundida con la gastronomía de India, la de Pakistán tiene su propia identidad por su contagio de la cocina persa y afgana. Obviamente, cada provincia tiene su especialidad y variedad. Contra gustos, pues eso, no hay nada escrito. Os puedo asegurar que es extremadamente picante. Mucho más que otras cocinas del Mundo afamadas por el picante de sus comidas. ¿Y de especiado? Más o menos por el mismo camino del picante. Sabor, la gastronomía paquistaní ya os digo que tiene y de sobra.

No os digo nada de los panes, muchos de ellos en hornos tandoori (roti, naan). Los hay de muchas modalidades y verlos como los hornean es todo un espectáculo. Tiene su liturgia. Os lo aseguro.

Me gustaría hacer especial mención a la comida callejera. Si os gusta, estáis en el paraíso. Samosas y pakoras son mi recomendación.

Pakistán es un país al igual que sus vecinos… ¿Cómo no va a tener bazares? No os cansaréis de perderos entre ellos. No hay más que meterse en una calle y dejarse llevar para donde tiren tus zapatillas. Varían de ciudad en ciudad, pero en común veréis que hay zonas de telares y vestidos, de joyas, de menaje de hogar, ferretería, de comida, etc.

Los bazares de Pakistán. Esta sí es otra de las razones para viajar a Pakistán. Os lo aseguro

Son totalmente seguros e incluso os toparéis con inesperadas mezquitas entre laberínticas callejuelas. Os recomendaría muchos, pero cualquier ciudad que vayáis por pequeña que sea los encontraréis. A mí me encantaron los bazares de Peshawar, Lahore y Karachi.

¿Pero cual es el principal valor y una de las razones para viajar a Pakistán? La hospitalidad.

Para mí, ha sido el punto más importante de todos. La hospitalidad, el gran valor que encabeza las razones para viajar a Pakistán. Poco importa en que rincón del país os encontréis. El denominador común es la hospitalidad. La gente es muy receptiva con el extranjero e intenta que os sentáis a gusto donde os encontréis. Les encanta que apreciéis el país. Os preguntarán muy a menudo ¿Cómo te parece Pakistán? Decidles cosas buenas del país y os los ganaréis

Veréis que la gente es muy natural y muchas veces ni os cobraran por una samosa que querrás probar de un puesto callejero. Si pensáis viajar a Pakistán porque os gusta conocer gente, este es vuestro país. Es muy fácil interactuar en la calle, estaciones y en los bazares. Desde luego, la hospitalidad es el gran valor de este país.

Puede que no sea un país perfecto ¿pero hay alguno perfecto? La prensa ya se encarga a diario de hablar mal. Preguntad a los que han visitado Irán por ejemplo y las maravillas que cuentan después. Como viajeros, y con experiencia, nada superará nuestras vivencias. Que no os lo cuenten, ni yo con este post.

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